en Internet

Opera, seguramente aquellos que están en internet hace hace varios años como yo les suene el nombre de ese navegador de la letra O roja. Incluso fue muy famoso en los viejos teléfonos, en donde era el preferido… antes de le llegada de Android e iOS. Este viejo conocido que está con nosotros desde 1996, fue pionero en muchísimas funciones que hoy en día consideramos básicas como el bloqueo de ventanas emergentes (1997), las pestañas (2000), el speed dial, etc. Muchas bastante tiempo antes que el resto de jugadores.

Lo malo es que a pesar de haber sido un pionero, un innovador y un gran navegador, jamás pudo realmente alcanzar masas críticas de usuarios quedando siempre por detrás de los grandes de cada época como Netscape, IE, Firefox y Chrome.

En lo personal, fue mi navegador principal en mis inicios en la web, incluso antes que de Firefox naciera. Luego la marea me alejó de él y que quedé con el producto de Mozilla durante muchos años. Jugué también un tiempo con Chrome, pero siempre cada tanto volvía a Opera a ver como andaba sin quedarme. Hasta el año 2013. Momento en que Opera se reinventó, dejando su motor de renderizado Presto y comenzando una migración hacia Blink, el mismo de Chrome. Desde ese momento, no volví a usarlo.

Captura de pantalla del Opera

 

Y así pasó el tiempo hasta hace 2 semanas, que aprovechando muchas publicaciones recientes sobre este proyecto, he decidido volver a probarlo. Ha sido un buen reencuentro. Eso sí, ya no es lo que era antes de su migración perdió el cliente de correos, el cliente de IRC, los gestos del ratón y muchas otras funciones. Incluso gente del equipo, como Jón von Tetzchner uno de los creadores originales, quién ahora desarrolla su propio navegador: Vivaldi, el cual promete mucho y seguiré de cerca por si logran recuperar el espíritu original del navegador.

Volviendo a Opera, ahora solamente permite navegar, pero que bien que lo hace. Se nota su motor de Blink, pero funciona mucho mejor y consume mucho menos que su hermano perteneciente a Google. Realmente es un gusto usarlo. Incluso en sus versiones móviles para iOS es un gusto y como sincroniza configuraciones y marcadores, es posible tener una experiencia unificada en todos mis dispositivos. Algo que Firefox, al no tener cliente iOS todavía no me permite.

Es debido a esto, que la marea que vuelve a llevar a las costas de este navegador noruego y me siento cómodo, rodeado por la gran O roja, símbolo del Opera. Ustedes conocen lo conocen, ¿lo han probado?

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