en Linux, Reflexiones y Debates

Hace unas semanas, Adrián Perales publicaba un artículo en su blog llamado “El excesivo amor por el terminal” y dentro del texto realizaba un planteo muy interesante:

En mi día a día no necesito para nada el terminal, y lo mismo puede ocurrirle a cualquier novato que instale una distribución sencilla

Que sumado al debate que se armó en los comentarios de su entrada y en algunas redes sociales realmente me ayudó a pensar en el tema y darle vueltas un rato para terminar llegando a la misma conclusión que él.

Antes que nada, vale a aclarar que la terminal es una parte inherente de Linux y que es fundamental para todo aquél que realmente desea trabajar o configurar a fondo el sistema operativo. Es impensable administrar un servidor sin la terminal. Del mismo modo, querer instalar programas fuera de repositorios compilándolos es imposible sin caer en la pantalla negra y sus letras blancas.

Pero el quid de la idea es el concepto de «novato». O como prefiero plantearlo yo: «usuario estándar», al cual lo podemos definir como:

  • Usuario promedio con bajo/medio nivel de conocimientos informáticos.
  • Usuario cuya PC es una herramienta para un fin y no un fin en sí mismo.

Dicho en criollo, es aquel que se sienta en la PC porque desea realizar una tarea concreta, sin importar si es jugar un juego, navegar en la web o escribir un texto. Que actualiza la PC, porque le sale una notificación avisando que tiene que hacerlo y poco más.

Es un usuario  que tal vez instale el sistema operativo el mismo pero lo más probable es que le den la PC con el sistema instalado de antemano. No tendrá conflictos de hardware, no buscará instalar programas especiales ni nada muy particular.

Este usuario posiblemente jamás vea la terminal, y no sufrirá por eso. ¿Le haría más sencilla algunas tareas usarla? Posiblemente. ¿Necesita usarla? No, realmente no lo necesita.

No doy ejemplos porque a todos se nos puede ocurrir alguno, pero conozco varios casos de primera mano de amigos o familiares que usan linux hace años y ni siquiera saben que es una terminal.

La mayoría de los que estamos en este mundillo sufrimos del sesgo de la mirada de nuestra propia concepción. Es decir que como para nosotros la terminal es fundamental, tendemos a pensar que es lo mismo para el resto, pero no siempre es así.

Ustedes que opinan, ¿es necesaria la terminal?

 

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  • Buenas

    Cuando me inicie en GNU/Linux, fue como muchos en los últimos años, de la mano de Ubuntu, y me consideraba un usuario medio tirando a bajo, algo mas avanzado de lo que describes, pero sin prácticamente ni idea de como funcionaba GNU/Linux.

    En esa época reconozco que tampoco usaba el terminal para nada. A lo sumo para instalar/actualizar paquetes. Siempre me pareció mucho mas rápido hacerlo desde terminal que tener que esperar a que las interfaces gráficas cargaran las listas de paquetes.

    Con los años e ido cambiando de distro, hasta llegar a Arch, que como sabes, se instala desde terminal. Actualmente prefiero mil veces el instalar GNU/Linux de esta manera, sabiendo que es lo que se hace en cada momento, porque yo mismo puse el comando, en lugar de pulsar un botón en alguna interfaz, que no sabes lo que hace por detrás. Y para el día a día, mi terminal desplegable, Guake, es fundamental. Desde administrar mi propio server por SSH (esto poco, aun me estoy iniciando en el mundo de los servidores), instalar/actualizar paquetes, editar configuraciones, ver logs,…

    Pero como digo, yo e llegado aun punto donde me es mas rápido hacerlo desde terminal que tener que usar una GUI, pero como no olvido mis inicios, se que a alguna gente no le tiene porque parecer mas eficiente, aun…

    • Claro ese es el punto, la clave de todo no es la terminal en sí, sino el usuario que tenemos enfrente de la pantalla en cada caso.

      Gracias por comentar 🙂